COP15 DEL CONVENIO RAMSAR: UNA LECTURA DESDE EL SINDICALISMO AMBIENTAL.
El trabajo decente y la transición justa como piezas faltantes en la conservación de humedales
Sumario.
La 15ª Conferencia de las Partes de la Convención Ramsar consolidó avances en conservación de humedales, financiamiento y cooperación internacional, pero dejó una ausencia tan estructural como silenciada: la falta de toda referencia a los trabajadores, sus derechos y el papel del sindicalismo ambiental. Este artículo propone una lectura crítica de esa omisión, subrayando la necesidad de incorporar el enfoque de transición justa y trabajo decente en la gobernanza de los humedales. A la luz de las recientes Opiniones Consultivas de la Corte Interamericana y de la Corte Internacional de Justicia, se argumenta que proteger los humedales exige también proteger a quienes los cuidan, reconociendo su rol en la restauración, monitoreo y defensa frente a actividades destructivas. Una propuesta desde el sindicalismo para democratizar y robustecer la Convención Ramsar.
Qué es la Convención Ramsar?
Firmada en 1971 en la ciudad iraní de Ramsar, esta Convención es el primer tratado ambiental global centrado en la conservación y uso racional de los humedales. Reconoce el valor ecológico, social y cultural de estos ecosistemas, vitales para la biodiversidad, el control de inundaciones, el suministro de agua y la mitigación climática.
Ramsar no cuenta con un sistema de cumplimiento coercitivo, pero ha creado una red de más de 2.500 sitios designados como "Humedales de Importancia Internacional" y un sistema de informes nacionales. Cada tres años se celebra una Conferencia de las Partes (COP), donde los Estados miembros revisan el avance de la Convención, adoptan resoluciones y debaten nuevos enfoques. Las COPs son espacios técnico-políticos donde también intervienen organizaciones no gubernamentales, pueblos indígenas, académicos y actores sociales que luchan por el reconocimiento de la naturaleza como bien común.
Este informe se basa en el seguimiento de las sesiones de la COP15 realizado a través de los boletines diarios publicados por Earth Negotiations Bulletin (Vol. 17 Nos. 555 a 560), así como en el análisis crítico de los principales temas abordados.
1. Marco Estratégico 2025–2034 de la Convención Ramsar
Hacia un nuevo horizonte de metas para los humedales
1.1. Objetivo del documento
Durante la COP15, las Partes negociaron el nuevo Plan Estratégico 2025–2034 de la Convención Ramsar, que reemplazará al marco anterior finalizado en 2024. Su propósito es servir como hoja de ruta global para orientar políticas públicas, inversiones y medidas de conservación vinculadas a los humedales en los próximos diez años.
1.2. Contenido y debates principales
El documento, identificado como COP15 Doc.23.3, fue presentado por el grupo de trabajo estratégico liderado por Canadá. Sin embargo, llegó a la COP con múltiples secciones entre corchetes, lo que reflejaba desacuerdos no resueltos desde el Comité Permanente de enero.
Las principales áreas de debate fueron:
• La inclusión de metas cuantificables claras: muchos actores exigieron que el plan incluya objetivos mensurables y realistas, alineados con el Marco Global de Biodiversidad (Kunming-Montreal).
• Lenguaje sobre género y pueblos indígenas: hubo diferencias sobre cuán explícito debía ser el reconocimiento de los pueblos indígenas, comunidades locales y la paridad de género como pilares del nuevo marco.
• Vínculo con otras agendas globales: algunas delegaciones querían evitar referencias explícitas a los ODS o al Acuerdo de París, mientras otras pedían fortalecer esas conexiones.
• Gobernanza multinivel: se debatió si debía incluirse la referencia a mecanismos de participación subnacional o de base comunitaria.
1.3. Resultado final
Se logró consenso sobre la necesidad de un nuevo plan, pero persistieron tensiones en su redacción. Un grupo de contacto avanzó en la limpieza del texto y se adoptó una versión revisada, aunque no tan ambiciosa como esperaban algunas organizaciones y países.
La principal crítica de los socios científicos y ONG fue que “no se puede salir de Victoria Falls sin un plan estratégico robusto”. Finalmente, el texto aprobado incluye:
• Reconocimiento de los desafíos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación hídrica.
• Compromisos de mejora en integración intersectorial y cooperación internacional.
• Reafirmación del principio de uso racional de los humedales (wise use), aunque sin incorporar un enfoque transformador.
Perfecto. Aquí tenés un párrafo redactado como comentario independiente, con estilo reflexivo y orientado a divulgación sindical:
Comentario: el concepto de “uso racional” en Ramsar
Uno de los pilares de la Convención Ramsar es el principio del uso racional (wise use) de los humedales. En lugar de prohibir su uso, Ramsar propone que se los aproveche de manera compatible con su funcionamiento ecológico y su regeneración natural. En teoría, esto incluye prácticas como la pesca artesanal, la agricultura tradicional o el ecoturismo regulado. Sin embargo, la amplitud de la noción ha generado tensiones: en algunos países, se ha invocado para legitimar actividades extractivas que degradan el ecosistema. La idea del “uso racional” refleja los límites del paradigma del desarrollo sostenible cuando no se acompaña de marcos claros de justicia ecológica y participación comunitaria. En tiempos de crisis climática y pérdida de biodiversidad, cabe preguntarse si esta noción no debería ser superada por principios más transformadores, como el de los derechos de la naturaleza o el de las transiciones ecosociales justas.
1.4. Análisis crítico
Desde una perspectiva de justicia ambiental, el nuevo plan representa un avance necesario pero insuficiente en ambición estructural. Las metas son amplias y dejan margen para interpretaciones laxas, especialmente en relación con financiamiento, participación efectiva de comunidades y alineación con otras convenciones.
Además, se perdió la oportunidad de articular el plan con las obligaciones sociales y laborales emergentes de una transición justa en zonas húmedas, como los humedales urbanos, agrícolas o costeros. La falta de enfoque en el trabajo decente y los derechos laborales en los ecosistemas húmedos es una omisión relevante para el movimiento sindical.
1.5. Propuestas para el seguimiento
• Impulsar que el plan se vincule operativamente con los planes nacionales de biodiversidad, adaptación climática y desarrollo rural.
• Exigir que los informes nacionales incluyan indicadores sociales, de participación y de equidad de género.
• Promover desde sindicatos y organizaciones territoriales una lectura crítica del Plan Estratégico que permita exigir rendición de cuentas local y nacional.
2. Financiamiento de la Convención Ramsar
Entre la austeridad estructural y la necesidad de una ambición global
2.1. Introducción
El debate sobre el financiamiento fue uno de los más sensibles y estratégicos en la COP15, ya que toca directamente la capacidad operativa de la Convención, sus programas técnicos, el apoyo a los países en desarrollo, y su incidencia en otras agendas multilaterales. Las discusiones giraron en torno al documento COP15 Doc.23.1 y sus versiones revisadas, con escenarios de presupuesto para el trienio 2026–2028.
2.2. Presupuesto y propuestas discutidas
Se presentaron cuatro escenarios:
• 0% de aumento nominal (escenario base)
• 4,1%
• 9,6%
• 11,3%
El escenario preferido por países desarrollados como Japón, India y México fue el de 0%, mientras que el Grupo África propuso un aumento del 9,6%, señalando que el congelamiento perpetuo erosionaba la capacidad del Secretariado frente a los desafíos crecientes.
Finalmente se adoptó un aumento del 4,1%, dividido así:
• 1,8% mediante aumento efectivo del presupuesto básico.
• 2,1% con uso parcial del superávit acumulado.
• 0,2% desde otras fuentes de ingresos.
Este acuerdo también habilita la contratación de un nuevo miembro del personal del Secretariado.
Perfecto. Aquí tenés el comentario redactado como un párrafo independiente, listo para que lo insertes donde prefieras:
Comentario: cómo se financia Ramsar y quién paga qué
La Convención Ramsar funciona con un presupuesto modesto, financiado principalmente por aportes obligatorios de los Estados Parte. Estos se calculan siguiendo el sistema de cuotas de las Naciones Unidas, que pondera la capacidad económica de cada país según su PBI, ingreso per cápita y otros factores. Así, países como Alemania o Japón aportan más, mientras que naciones de ingresos bajos pueden contribuir con montos simbólicos o quedar exentas. A eso se suman contribuciones voluntarias, fondos extrapresupuestarios y, ocasionalmente, superávits de ejercicios anteriores. En la COP15 se aprobó un aumento del 4,1%: un 1,8% de incremento real del presupuesto básico, un 2,1% financiado con superávit acumulado y un 0,2% que se espera de fuentes externas. La negociación de este aumento expuso tensiones estructurales: algunos países, como Estados Unidos, insistieron en limitar gastos, mientras otros reclamaban mayor financiamiento sin cargar nuevas obligaciones. El resultado refleja una solución de compromiso que, sin embargo, no resuelve la debilidad financiera crónica del tratado.
2.3. Tensiones políticas y estructurales
• América Latina y África destacaron la falta de equidad en la carga financiera y advirtieron que los límites presupuestarios obstaculizan la implementación en el Sur Global.
• El Reino Unido propuso mecanismos para sancionar a países con tres años de morosidad, lo que fue rechazado por Brasil, México, Irán y otros, quienes defendieron un enfoque de solidaridad y no punitivo.
• El rol del sector privado y los fondos internacionales fue mencionado por Japón (GEF) y Tailandia (alianzas público-privadas), aunque sin resoluciones vinculantes.
2.4. Institucionalización del financiamiento
Se debatió —pero no se aprobó— la creación de un fondo fiduciario específico para la Convención. En cambio, se acordó que el Subgrupo de Finanzas del Comité Permanente estudie opciones de movilización de recursos, sin crear nuevos órganos formales.
El Secretariado expresó su preocupación por la falta de capacidad para producir estudios técnicos de calidad sobre financiamiento, lo que limitó propuestas más audaces.
Claro, aquí tenés el comentario redactado como un párrafo independiente, listo para insertar donde consideres más adecuado:
Comentario: el fondo que no fue
Durante la COP15 se discutió la posibilidad de crear un fondo fiduciario específico para la Convención Ramsar, destinado a movilizar recursos financieros estables y dirigidos a la implementación efectiva del tratado, especialmente en países en desarrollo. La propuesta buscaba fortalecer la autonomía económica del acuerdo, permitiendo captar donaciones voluntarias y canalizarlas con criterios de equidad. Sin embargo, fue resistida por países como Estados Unidos y Japón, que se opusieron a la creación de nuevas estructuras administrativas y expresaron reparos sobre la gobernanza del fondo. Como salida intermedia, se acordó que el Subgrupo de Finanzas del Comité Permanente explore alternativas de financiamiento sin crear órganos adicionales. La negativa a establecer un fondo institucionalizado refleja las limitaciones estructurales de Ramsar y su dependencia de la buena voluntad internacional, lo que debilita su capacidad de acción en un contexto global donde los humedales enfrentan amenazas crecientes y urgencias concretas.
2.5. Lectura crítica desde una mirada sindical y del Sur
El diseño actual del financiamiento de Ramsar revela una asimetría estructural persistente: la Convención carece de recursos para cumplir sus propios objetivos, y la dependencia de contribuciones voluntarias y fondos limitados impide una acción efectiva.
El enfoque de “hacer más con menos” refuerza una lógica de austeridad que afecta especialmente a los países con menos capacidad institucional. Esto tiene impactos concretos en:
• el apoyo técnico a zonas rurales, campesinas o urbanas marginalizadas;
• la integración de saberes locales e indígenas;
• y la inclusión de actores sociales, como sindicatos o cooperativas, en la gobernanza de humedales.
2.6. Propuestas de seguimiento y acción
• Impulsar una revisión crítica del modelo de financiamiento en la próxima COP, con propuestas concretas para robustecer el carácter vinculante del apoyo a países en desarrollo.
• Estimular la creación de fondos multilaterales específicos para humedales, que puedan captar recursos climáticos, de biodiversidad y de agua.
• Promover desde organizaciones sindicales y territoriales la fiscalización social del uso de fondos y la exigencia de inversiones alineadas con justicia ambiental, equidad y derechos humanos.
3. Aplicación de los Criterios 6 y 9 en la designación de sitios Ramsar
Entre la ciencia, la soberanía y la tensión geopolítica
3.1. Introducción
Los criterios 6 y 9 de la Convención Ramsar son esenciales para identificar humedales de importancia internacional en función de su rol para especies de fauna acuática, particularmente aves acuáticas migratorias (criterio 6) y especies acuáticas dependientes de humedales (criterio 9).
Durante la COP15, el documento COP15 Doc.23.12.rev.1 propuso actualizaciones técnicas a estos criterios, pero su discusión derivó rápidamente en un debate más amplio sobre la base científica, los estándares globales y las implicancias geopolíticas de los listados.
3.2. Debates principales
a) Revisión del lenguaje técnico
Se propuso reemplazar el término “año normal” por “año relevante” para evitar rigideces metodológicas en contextos de cambio climático o escasez de datos. También se propuso no exigir obligatoriamente imágenes satelitales (remote sensing), para no excluir a países sin capacidad técnica.
b) Taxonomía y fuentes de datos
Se debatió la necesidad de alinear los listados de especies con bases de datos internacionales, como el Waterbird Population Estimates Portal de Wetlands International, evitando discrepancias entre convenciones (Ramsar, CITES, CMS, etc.).
c) Cuestiones de soberanía y cartografía
Varios países —entre ellos Argentina, Argelia, Irán y Marruecos— expresaron preocupación por la posibilidad de que el proceso de designación de sitios Ramsar involucre territorios en disputa. Se solicitó introducir cláusulas “sin perjuicio” para no legitimar reclamos unilaterales.
Comentario: humedales en disputa, soberanía y cláusulas “sin perjuicio”
Durante la COP15, Argentina —junto a Argelia, Irán y Marruecos— planteó una preocupación diplomática concreta: que la designación de sitios Ramsar en territorios en disputa no implique, de manera implícita, el reconocimiento de soberanía por parte de la Convención. En el caso argentino, esta posición se vincula directamente con el histórico reclamo sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La inclusión de esos territorios como “sitios Ramsar del Reino Unido” o su aparición en mapas oficiales sin aclaraciones, podría interpretarse como una validación tácita del control británico. Por eso, se solicitó introducir cláusulas “sin perjuicio” que dejen en claro que las decisiones técnicas del tratado no alteran ni prejuzgan los reclamos diplomáticos pendientes. Este planteo, compartido por otros países con disputas territoriales, refleja los límites políticos del multilateralismo ambiental cuando se intersecta con conflictos de soberanía no resueltos.
Esto reavivó la discusión sobre el rol del Secretariado y de las Hojas de Información de los Sitios Ramsar (RIS), que no deben incluir mapas o referencias que puedan interpretarse como posicionamientos sobre fronteras o soberanías .
3.3. Opinión del Asesor Jurídico
El Asesor Jurídico del Secretariado intervino aclarando que:
• La designación de sitios es un acto soberano de cada parte.
• El Secretariado no puede revisar ni validar el contenido de las RIS.
• Las coordenadas geográficas y mapas son herramientas de referencia, no instrumentos legales.
• Los mapas de la ONU no tienen valor jurídico y deben usarse con cautela.
Esta interpretación no resolvió del todo las tensiones, y se propuso crear un grupo de trabajo para continuar la discusión de forma técnica y constructiva.
3.4. Valor estratégico del debate
Aunque técnico en apariencia, el debate sobre los criterios 6 y 9 toca el corazón de la Convención Ramsar: su legitimidad científica, su neutralidad diplomática y su capacidad de adaptación frente al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y los conflictos territoriales.
También pone en evidencia que las decisiones sobre qué humedales merecen protección internacional no son meramente científicas: están atravesadas por intereses, capacidades desiguales y disputas de poder.
3.5. Propuesta desde una perspectiva sindical y popular
• Fortalecer las capacidades locales y regionales para elaborar y actualizar RIS con participación de comunidades, universidades y actores sociales.
• Demandar que el uso de criterios científicos no oculte o sustituya la dimensión socioambiental, incluyendo el rol de los trabajadores, los pueblos indígenas y las mujeres en la gestión territorial.
• Apoyar el desarrollo de una guía alternativa para el uso socialmente justo de los criterios Ramsar, que incluya dimensiones de justicia territorial, conflictos sociales y equidad de acceso a los beneficios de la conservación.
4. Corredores biológicos y rutas migratorias
Las aves nos muestran el camino: cooperación multiescalar y desafíos de implementación
4.1. Introducción
Uno de los temas más consensuados de la COP15 fue el fortalecimiento de las rutas migratorias de aves acuáticas (flyways) como corredores biológicos estratégicos para la biodiversidad. La resolución debatida bajo el documento COP15 Doc.23.16 buscó impulsar acciones de conservación y restauración a escala regional e internacional, en línea con el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, especialmente el Objetivo 3 (“30x30”).
4.2. Elementos centrales del debate
a) Reconocimiento del rol de las rutas migratorias
Se subrayó que los humedales son nodos vitales de las rutas migratorias, funcionando como refugios, zonas de alimentación y reproducción. China, como proponente de la resolución, destacó que su red de humedales Ramsar está integrada en la ruta Asia–Australasia.
b) Participación de organismos multilaterales
• La Convención sobre Especies Migratorias (CMS) participó activamente, destacando la importancia de la conectividad ecológica.
• Se mencionó la cooperación con la East Asian–Australasian Flyway Partnership y otras redes.
c) Inclusión en planes nacionales
Varios países (Camboya, Malawi, Sri Lanka, República Dominicana, entre otros) expresaron su compromiso con integrar las rutas migratorias en sus planes nacionales de conservación y en el nuevo Plan Estratégico de Ramsar.
d) Brechas de capacidades
Sudáfrica e Indonesia subrayaron que muchos países carecen de financiamiento y capacidades técnicas para monitorear, restaurar y gestionar estos corredores, lo que pone en riesgo su continuidad. Se solicitó mayor cooperación internacional, especialmente con financiamiento climático y de biodiversidad.
4.3. Resolución adoptada
La resolución fue adoptada por consenso, e incluye entre otros puntos:
• Fortalecimiento de alianzas regionales y cooperación intergubernamental.
• Priorización de sitios clave en los flyways dentro de los sistemas nacionales de áreas protegidas.
• Promoción del intercambio de datos científicos, mapas y alertas sobre especies migratorias.
• Integración con el Plan Estratégico 2025–2034 y el Marco Mundial de Biodiversidad.
Un flyway —en español, ruta migratoria— es una especie de “autopista ecológica” utilizada por las aves migratorias para desplazarse estacionalmente entre sus zonas de reproducción, descanso y alimentación. Estas rutas cubren grandes distancias —a veces, entre continentes— y dependen críticamente de la existencia de humedales y ecosistemas saludables en puntos clave del trayecto.
Comentario: ¿Qué es un flyway y por qué es central para Ramsar?
Un flyway es una ruta migratoria que siguen millones de aves cada año entre sus áreas de cría, descanso y alimentación. Estas rutas atraviesan múltiples países y regiones, y dependen de la existencia de humedales y ecosistemas sanos en puntos clave del trayecto. La protección de los flyways exige una gobernanza ambiental transfronteriza y sostenida en el tiempo. En ese sentido, Ramsar cumple un rol fundamental: muchos sitios Ramsar están ubicados en zonas críticas de estas rutas, actuando como verdaderos refugios o estaciones de servicio ecológicas para aves migratorias. Fortalecer las alianzas regionales en torno a los flyways —como las existentes en África-Eurasia, Asia Oriental-Australasia o el Atlántico Americano— permite priorizar la conservación en puntos estratégicos, coordinar acciones entre países y contribuir al cumplimiento de compromisos globales como el Objetivo 3 del Marco de Biodiversidad Kunming-Montreal. La COP15 reafirmó este enfoque integrador, centrado en la conectividad ecológica y la cooperación internacional.
4.4. Análisis desde el Sur Global y el mundo del trabajo
El impulso a los flyways permite consolidar una mirada de red ecológica global, pero también pone en evidencia:
• La asimetría en los recursos para proteger tramos críticos de estas rutas, que suelen atravesar países con alta deuda externa o bajo nivel de inversión ambiental.
• La ausencia de mecanismos vinculantes que garanticen compromisos firmes de restauración.
• La falta de mención al rol de las comunidades locales, pueblos indígenas y trabajadores rurales que conviven con estos ecosistemas y pueden ser aliados en su monitoreo y cuidado.
4.5. Propuestas de acción
• Impulsar la incorporación de los corredores biológicos en planes de ordenamiento territorial con enfoque socioambiental.
• Exigir que las inversiones en infraestructura (vías, represas, agroindustria) evalúen su impacto sobre rutas migratorias y cumplan con principios de precaución.
• Desarrollar desde los sindicatos rurales, ambientales y de servicios públicos programas de vigilancia participativa y restauración comunitaria de sitios clave en los flyways.
5. Controversia territorial: Islas Malvinas / Falklands
El conflicto de soberanía irrumpe en la cartografía de los humedales
5.1. Introducción
La cuestión de las Islas Malvinas / Falkland Islands estuvo presente en los debates de la COP15 a partir de una solicitud de la delegación argentina para que la página web oficial de la Convención refleje la doble nomenclatura de ese territorio, en consonancia con las directrices de Naciones Unidas. Este pedido, de carácter técnico-administrativo, generó un enfrentamiento diplomático con el Reino Unido, que se opuso tajantemente.
5.2. Desarrollo de la controversia
Durante el tratamiento de los asuntos organizativos y de procedimientos en el plenario del 25 de julio, Argentina solicitó que la Convención actualice su base de datos y sitio web para que se respete la designación de “Islas Malvinas / Falkland Islands”, conforme a la directiva de Naciones Unidas ST/CS/SER.A/42 .
El Reino Unido se opuso argumentando que la directiva solo es aplicable en documentos de la ONU, no en convenciones autónomas como Ramsar. Asimismo, se negó a reconocer cualquier modificación de la nomenclatura de los sitios Ramsar ubicados en las islas.
Otros países no intervinieron directamente, pero el tema volvió a poner sobre la mesa el vínculo entre conservación ambiental y soberanía territorial, especialmente en contextos de disputa geopolítica.
5.3. Articulaciones jurídicas y técnicas
Este debate se articuló con la discusión general sobre el contenido de las Hojas de Información de Sitios Ramsar (RIS) y el uso de mapas en territorios en disputa. La Secretaría de la Convención fue enfática en recordar que:
• No tiene mandato para arbitrar disputas territoriales.
• La presentación de un sitio Ramsar es un acto de autoridad nacional soberana.
• Las coordenadas y los mapas tienen valor ilustrativo y no jurídico.
• Las convenciones ambientales no deben ser utilizadas para validar posiciones unilaterales en conflictos de soberanía.
5.4. Valor político del debate
Este episodio evidenció cómo los foros ambientales internacionales —aunque presentados como neutrales y técnicos— no están exentos de tensiones históricas y geopolíticas. La conservación de la naturaleza no ocurre en el vacío: implica siempre decisiones sobre territorio, jurisdicción y poder.
Desde América Latina, este tipo de disputas muestra la necesidad de sostener posiciones de coherencia diplomática, que reconozcan los reclamos de soberanía sin permitir que sean invisibilizados en nombre del ambientalismo despolitizado.
5.5. Relevancia para el Sur Global y los movimientos sociales
• La defensa de los recursos naturales y la biodiversidad debe incluir también la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
• La designación de sitios Ramsar en territorios en disputa debe garantizar una cláusula “sin perjuicio”, que permita conservar sin legitimar reclamos coloniales o unilaterales.
• Las organizaciones sindicales, indígenas y territoriales deben exigir que los instrumentos internacionales de conservación no reproduzcan relaciones coloniales encubiertas.
5.6. Propuestas de acción
• Acompañar la demanda de actualización de la doble nomenclatura en los documentos Ramsar.
• Impulsar una guía sobre territorios en disputa y derecho ambiental internacional, para orientar a organizaciones y movimientos.
• Promover un diálogo entre ambientalismo y soberanía, especialmente en foros regionales como CELAC, MERCOSUR o ALBA-TCP.
7. Premios Ramsar 2025
Reconociendo la innovación, la juventud y el liderazgo indígena en la conservación de humedales
7.1. Introducción
Cada tres años, la Convención Ramsar entrega sus Premios de Conservación de los Humedales, destinados a personas u organizaciones que se han destacado en la protección y uso racional de estos ecosistemas vitales. En su novena edición, los Premios Ramsar 2025 fueron presentados el 30 de julio en una ceremonia oficial, junto con el “Premio Especial Evian” (auspiciado por el Grupo Danone), que otorga USD 10.000 a cada ganador .
7.2. Categorías y ganadores
Innovación
Laura González (Panamá) – Directora Ejecutiva de Marea Verde
Premiada por el desarrollo del sistema Wanda, una solución fluvial que captura residuos y plásticos antes de que lleguen a la Bahía de Panamá. Su enfoque combina tecnología, monitoreo y educación ambiental con participación comunitaria.
Juventud
Iman Ebrahimi (Irán) – Fundador de AvayeBoom Bird Conservation Society
Reconocido por su liderazgo en la promoción del ecoturismo responsable, la educación ambiental y la conservación comunitaria en tres sitios Ramsar. Destacó por posicionar al tarro canelo (ruddy shelduck) como especie emblemática.
Pueblos Indígenas y Uso Sabio
Dayana Blanco Quiroga (Bolivia) – Fundadora del equipo Uru Uru
Galardonada por su trabajo en la restauración del Lago Uru Uru, incluyendo monitoreo comunitario, participación indígena y movilización ciudadana para enfrentar la contaminación por minería y residuos urbanos.
7.3. Relevancia y alcance
Los Premios Ramsar son una plataforma de visibilización internacional que permite reconocer experiencias situadas, muchas veces invisibilizadas en las negociaciones formales. También reflejan una creciente apertura de la Convención a enfoques que:
• combinan ciencia, acción comunitaria y justicia ambiental;
• integran juventudes, tecnologías apropiadas e innovación frugal;
• y reconocen el rol de los pueblos indígenas y mujeres como guardianes del territorio.
7.4. Reflexión crítica desde los movimientos sociales
Aunque celebrados, los premios también revelan tensiones latentes:
• ¿Qué se premia y qué se invisibiliza? Por ejemplo, no hubo mención a procesos colectivos como sindicatos, cooperativas o luchas por la justicia hídrica.
• El premio puede ser una validación simbólica sin acompañamiento estructural ni financiamiento sostenido para escalar o replicar las iniciativas.
• Las organizaciones premiadas suelen trabajar en condiciones de precariedad o enfrentando conflictos socioambientales intensos.
Desde una perspectiva latinoamericana y popular, estas experiencias son valiosas, pero necesitan convertirse en políticas públicas y no solo en reconocimientos puntuales.
7.5. Propuestas para el seguimiento
• Crear un registro público y accesible de las iniciativas premiadas en todas las ediciones de los Premios Ramsar, con materiales en múltiples idiomas y lecciones aprendidas.
• Promover desde el movimiento sindical y ambiental premios paralelos o alternativos, que visibilicen procesos colectivos, resistencias territoriales y redes de defensa del agua y los humedales.
• Exigir que el financiamiento de premios esté asociado a acompañamiento técnico, formación y redes de cooperación Sur-Sur.
8. Sinergias con otros acuerdos multilaterales
Conectar lo desconectado: hacia una gobernanza ecológica más integrada
8.1. Introducción
La necesidad de fortalecer las sinergias entre la Convención Ramsar y otros tratados ambientales internacionales fue un eje transversal de la COP15, con énfasis en evitar duplicaciones, potenciar recursos, armonizar indicadores y construir una gobernanza global coherente frente a la crisis ecosocial. Este enfoque se plasmó en varias resoluciones, especialmente en el documento COP15 Doc.23.4 y su versión revisada .
8.2. Conexiones institucionales destacadas
a) Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB)
• Se ratificó la integración plena de Ramsar en el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, especialmente en las metas 2 (restauración), 3 (áreas protegidas y OECMs) y 12 (espacios verdes urbanos).
• Se destacó la cooperación en términos de planificación estratégica, reportes nacionales y mecanismos de implementación conjunta.
b) Convención sobre Especies Migratorias (CMS)
• Se promovió una articulación operativa en materia de corredores ecológicos y conservación de rutas migratorias de aves acuáticas.
• CMS participó activamente en los debates sobre flyways y especies indicadoras como los delfines de río.
c) UNFCCC y el Acuerdo de París
• Aunque no formalmente integrado, se alentó a los países a incluir los humedales en sus NDCs y planes de adaptación, reconociendo su rol como sumideros de carbono, barreras naturales contra eventos extremos y reservas de agua dulce.
• Hubo controversias en torno a si mencionar explícitamente al Acuerdo de París, debido a objeciones de EE.UU. .
d) UNCCD (Convención de Lucha contra la Desertificación)
• Se valoró la coordinación técnica en zonas áridas y degradadas, especialmente en África y Asia Central.
• Irán propuso incluir el tema de las tormentas de polvo y arena, y su impacto sobre los humedales.
e) Convenios de Basilea, Róterdam y Estocolmo
• Algunos países sugirieron articular con estos convenios sobre sustancias químicas y residuos peligrosos, para prevenir contaminación hídrica en humedales.
8.3. Debate sobre el alcance de la cooperación
• Países como Zambia, Suiza, Emiratos Árabes, Chile y Bangladesh propusieron profundizar los vínculos con acuerdos de agua, clima y desarrollo.
• Brasil pidió cautela, enfatizando el respeto al mandato propio de cada convención.
• Australia y Sudáfrica instaron a una cooperación más estrecha con los fondos financieros internacionales, como el GCF y el GEF.
8.4. Valor político y estratégico del enfoque sinérgico
En un contexto de crisis policéntrica (clima, biodiversidad, agua, contaminación), las sinergias no son solo un imperativo técnico, sino una necesidad política. Integrar acciones puede:
• optimizar recursos;
• facilitar cumplimiento de compromisos internacionales;
• visibilizar interdependencias entre agendas;
• y generar mayor tracción política para la conservación.
Sin embargo, estas sinergias deben evitar convertirse en “coordinaciones de élite”, que excluyen a los actores sociales o limitan la voz de las comunidades y organizaciones sindicales.
Comentario:En la COP15 emergió con fuerza el dilema de hasta dónde debe integrarse Ramsar a los grandes procesos globales sobre cambio climático, agua y desarrollo sostenible. Mientras Zambia, Suiza, Chile y otros países del Sur y del Norte defendieron una cooperación activa y transversal, Brasil expresó cautela, temiendo que una convergencia excesiva borre los contornos del mandato específico de Ramsar. Por su parte, Australia y Sudáfrica aportaron una mirada pragmática: avanzar en la cooperación sí, pero con foco en el acceso a financiamiento climático (GCF, GEF). El debate revela un punto de inflexión para la Convención: consolidarse como pieza clave en la arquitectura ambiental internacional, sin perder su identidad jurídica ni funcional.
8.5. Propuestas de acción desde una mirada socioambiental
• Exigir que las sinergias incluyan espacios multilaterales con participación sindical, indígena, campesina y comunitaria.
• Promover que los marcos nacionales (como las NDCs o los planes de biodiversidad) integren los compromisos de Ramsar y los conecten con derechos sociales, laborales y territoriales.
• Desarrollar herramientas de seguimiento desde el Sur, que evalúen no solo el grado de sinergia formal, sino también su impacto real en los territorios.
9. Tensiones geopolíticas: Ucrania, Rusia y la fractura del multilateralismo
Cuando la guerra llega a los humedales
9.1. Introducción
La COP15 de Ramsar estuvo atravesada por la guerra entre Ucrania y la Federación Rusa, cuyas consecuencias ambientales —y simbólicas— se manifestaron con fuerza en el plenario. Las partes debatieron si era procedente extender una resolución previa (Resolución XIV.20) que denunciaba los impactos de la invasión rusa sobre los humedales ucranianos y pedía un seguimiento específico. El resultado fue una intensa discusión jurídico-política en torno al documento COP15 Doc.23.26 .
9.2. Hechos y posiciones
a) Retiro de Rusia
En la primera plenaria de la COP, la Federación Rusa anunció su retiro de la Convención Ramsar, argumentando que se trataba de un instrumento que había sido “politizado por intereses particulares” y ya no garantizaba un espacio técnico e imparcial .
b) Pedido de Ucrania
Ucrania propuso una nueva resolución para extender y profundizar la evaluación de los impactos de la guerra sobre sus humedales Ramsar, argumentando que el informe técnico del Secretariado había sido publicado demasiado tarde para proponer una resolución completa antes del plazo formal.
Ucrania denunció que uno de los científicos que colaboró en la identificación de sitios Ramsar ucranianos permanece encarcelado en Rusia, y pidió solidaridad internacional.
c) Reacciones divididas
• Países como Brasil, China y Venezuela argumentaron que la propuesta violaba las Reglas de Procedimiento y excedía el mandato técnico de la Convención.
• Estonia, Dinamarca, la UE, Canadá y Australia apoyaron la propuesta ucraniana, aunque con matices. Australia y Canadá sugirieron limitar el texto a su dimensión “técnica”.
• Cuba, Irán e Indonesia se manifestaron contra la politización de la Convención y propusieron que los temas sensibles se traten en otros foros multilaterales.
9.3. Impacto institucional y simbólico
Este episodio mostró el grado de erosión del multilateralismo ambiental frente a conflictos armados y geopolíticos. La salida de Rusia marca un retroceso simbólico y práctico en la universalidad de la Convención.
Al mismo tiempo, pone en evidencia los límites de los organismos ambientales para enfrentar situaciones donde los ecosistemas se convierten en víctimas colaterales de la guerra, sin mecanismos fuertes de reparación ni sanción.
9.4. Reflexión crítica
Desde una perspectiva humanista y ambiental:
• La guerra es incompatible con la protección de la vida y la naturaleza.
• La destrucción de humedales en contextos bélicos debería constituir una violación ambiental grave, evaluada como crimen ecológico internacional.
• La Convención Ramsar necesita mecanismos para actuar frente a emergencias ecológicas provocadas por conflictos, sin quedar atrapada en la parálisis diplomática.
9.5. Propuestas de acción desde el campo socio ambiental:
• Promover el reconocimiento de los daños ambientales de la guerra como violaciones a los derechos de los ecosistemas y de las poblaciones locales.
• Impulsar una enmienda a la Convención Ramsar o un protocolo específico para actuar en contextos de conflicto armado.
• Acompañar a las organizaciones ambientales, científicas y sindicales que denuncian estos crímenes, y exigir su protección ante represalias estatales o militares.
10. Tendencias emergentes: juventudes, género, pueblos indígenas y cultura
Nuevos actores, viejos silencios: inclusión en disputa dentro de la gobernanza de los humedales
10.1. Introducción
La COP15 mostró un creciente reconocimiento hacia actores tradicionalmente marginados en la conservación de humedales: jóvenes, pueblos indígenas y comunidades locales (IPLCs), mujeres, y portadores de culturas vivas. Sin embargo, el proceso también reveló límites estructurales, tensiones políticas y vacíos de implementación en torno a la participación efectiva de estos sectores.
10.2. Juventud y participación intergeneracional
Bajo el documento COP15 Doc.23.19, Australia propuso una resolución específica para fortalecer el papel de las juventudes en la Convención.
• Se informó que ya existen 52 puntos focales juveniles activos a nivel nacional, y que el 81% de las acciones del Plan Juvenil están en curso o completadas.
• Participaron más de 30 delegados/as juveniles en la COP15, organizados en el grupo Youth Engaged in Wetlands (YEW), que reclamaron financiamiento estable, redes de apoyo y voz en la toma de decisiones.
La resolución fue adoptada con amplio apoyo.
10.3. Enfoques de género e identidades diversas
Varios países y organizaciones reclamaron un enfoque transversal de igualdad de género y derechos sexuales en las políticas de Ramsar.
Sin embargo, como vimos en el punto 6, Estados Unidos objetó toda mención a identidad de género, diversidad o inclusión, lo que llevó a la moderación de varios párrafos en distintas resoluciones .
En el documento sobre cultura y humedales (COP15 Doc.23.14), Sudáfrica, Indonesia y Filipinas defendieron la visibilidad de mujeres guardianas del agua, mientras que Canadá pidió cautela sobre la estructura de las redes propuestas.
10.4. Pueblos indígenas y comunidades locales (IPLCs)
En múltiples resoluciones —como las de gobernanza, cultura, nuevas tecnologías y estilos de vida sostenibles— se reconoció el papel clave de los pueblos indígenas:
• Se subrayó la necesidad de respetar el consentimiento libre, previo e informado (CLPI) en todas las acciones de conservación.
• Se reconoció el valor de los conocimientos tradicionales y locales, aunque en algunos casos con expresiones como “cuando sea apropiado”, que diluyen su peso.
Varios países (Brasil, Panamá, Colombia, Bolivia, Filipinas) defendieron su inclusión explícita en los planes estratégicos y en las herramientas técnicas (como los RIS).
10.5. Cultura y humedales
El documento COP15 Doc.23.14 Rev.1, presentado por Uganda, propuso revitalizar la Red de Cultura Ramsar.
• Se enfatizó que los valores culturales no son periféricos, sino fundacionales de la relación con los humedales.
• Burkina Faso propuso incluir el vínculo entre cultura, prácticas ancestrales y sostenibilidad ecológica.
• Canadá prefirió mantener la Red en forma “informal”, por dudas sobre su estructura y financiación.
La resolución fue adoptada, con un mandato para seguir desarrollando esta línea de trabajo en COP16.
10.6. Reflexión crítica desde una mirada transformadora
• La inclusión no es solo presencia: requiere voz, poder de decisión, recursos y lenguaje propio.
• La participación juvenil y de IPLCs sigue siendo marginal o simbólica en muchas estructuras formales.
• La cultura aparece aún como un “complemento blando” y no como eje estructurante del modelo de gobernanza ambiental.
10.7. Propuestas de acción desde lo sindical y popular
• Exigir que las juventudes, pueblos indígenas y mujeres sean parte de los órganos de gobernanza y no solo actores invitados.
• Promover redes de formación y acción en defensa de humedales desde una perspectiva interseccional y de justicia ecológica.
• Articular espacios comunes entre sindicatos, movimientos de agua, juventudes climáticas y culturas vivas, como actores clave en la defensa de los bienes comunes.
Nota crítica. Humedales, trabajo y justicia: ausencias estratégicas en Ramsar COP15
Las propuestas de seguimiento que aquí presentamos surgen de una constatación tan firme como preocupante: la ausencia del trabajo y de sus protagonistas —quienes cuidan, restauran, monitorean y defienden los humedales— en los debates y resoluciones de la COP15 de Ramsar. Frente a esa invisibilización estructural, el sindicalismo ambiental tiene la tarea de abrir camino, articulando justicia ecológica con justicia social. En primer lugar, proponemos incorporar el enfoque de transición justa en la implementación de Ramsar, articulando sus objetivos de conservación con el derecho al trabajo decente, el diálogo social y la participación organizada de quienes viven y trabajan en torno a los humedales. Para ello, será clave reclamar que los informes nacionales Ramsar incluyan información sobre el empleo asociado a la gestión de humedales, diferenciando entre empleo formal, trabajo comunitario e iniciativas informales con potencial de formalización progresiva. A su vez, los planes de restauración ecológica que promuevan los Estados deben contener cláusulas de empleo digno, formación profesional, participación de las comunidades locales y criterios de equidad, especialmente en zonas rurales, insulares y urbanas vulnerables. Como estrategia internacional, resulta urgente impulsar la participación sindical como actor acreditado en las próximas COP de Ramsar y en los espacios intersesionales como el Comité Permanente y sus subgrupos, elevando propuestas desde el trabajo real y el territorio. En paralelo, se torna fundamental incluir la protección de quienes defienden humedales —guardaparques, brigadistas, trabajadores comunitarios, científicas, operarios, técnicos— en la agenda de derechos humanos ambientales, articulando con el Acuerdo de Escazú y las obligaciones internacionales en la materia. Para viabilizar estos objetivos, las decisiones sobre financiamiento de Ramsar deben reconocer el valor del trabajo humano en la gestión de humedales, previendo fondos para capacitación, reconversión, empleo verde y fortalecimiento institucional. Además, los sindicatos ambientales deben preparar informes paralelos o alternativos a los presentados por los Estados, visibilizando las ausencias actuales, señalando buenas prácticas y proponiendo criterios laborales en el seguimiento del tratado. Finalmente, fortalecer las alianzas con organizaciones indígenas, campesinas, feministas, socioambientales y comunitarias será clave para construir una agenda común de justicia social y ambiental que sitúe a los humedales como territorio vivo y no como paisaje silenciado. Estas propuestas no son un cierre, sino un principio: el compromiso de seguir construyendo, desde el mundo del trabajo, una transición justa que no deje a nadie atrás.

Comentarios
Publicar un comentario